La risa, es una medicina natural del cuerpo humano, es por ello, que reír siempre que se pueda, debe ser una prioridad de todas las personas.
Estando haciendo un trabajo para la universidad con dos de mis mejores amigos, Clarimione, sintió dolores de cabeza, se quejaba de estos y no se concentraba a trabajar, podría deberse quizás a la falta de un desayuno y ya nos encontrábamos pasadas las dos de la tarde.
¡Ve por aspirinas! le grite a Rod, que no dejaba de contemplar a Clarimione en gesto de preocupación; Rod llegó con una caja de color verde que contenía la dichosa cura para el malestar de Clarimione, ¡Pero te tomas dos! le dije, sonando como un autentico Galeno especializado en dolores de cabeza.
Pasadas varias horas de haber trabajado, tomado fotografías, llegar a un acuerdo sobre como nos disidiríamos el trabajo, noté que era hora de irnos, pues mi entrada a la empresa en la que laboro estaba muy cerca y el camino era muy largo, guarde mis cosas en mi mochila, cablerìos, cámara, y demás gadgets y entonces, sentí esa punzada de la cabeza, ahora yo también tenia dolor.
¡A mi no se me ha quitado el dolor y hace horas que las tomé! dijo Clarimione, en gesto de incredulidad, exigí tomarme también dos de las milagrosas tabletas de ácido asetilsalisìlico, Rod me arrebató la caja como impidiendo un gran asalto a un banco y con tono altivo dijo: ¡Pero solo tomarás dos!, con mueca de desapruebo al comentario le dije que realmente solo necesitaba dos aspirinas, que no me llevaría la caja y él, se fue hacia su habitación por mas cosas para partir.
Desde niño he tenido precaución con los señalamientos de las medicinas y las indicaciones de uso, así que leí la caja y comencé a reír, ahora entendía porque no le había hecho efecto, ¡Son de niño! le grite a Clarimione, y las risas de ella y yo rebozaron la sala de la casa de Rod, no conforme con el diseño de la caja y la leyenda "aspirinas para niño" seguí leyendo y en voz alta le recité a Clarimione: ¡para niño de 2 a 3 años! y las risas incrementaron, seguí con mi curiosa obsesión con la caja y mis risas se convirtieron en sonoras carcajadas, no podía dejar de reírme, ¿Què te pasa? pidió expolición mi amiga, y me era imposible responderle, insistía en una respuesta y Rod apareció y se unió a la sonrisa producto de las risas mías y me pregunto ¿de que te ríes?, a lo que le respondí con mucha dificultad entre mi mar de gritos y risas efusivas ¡Sòlo mira la caja!, Rod, la tomó y comenzó a leerla y al llegar a esa parte la cual era el origen de mi necedad, exploto a carcajadas de igual manera.
Clarimione se desespero y nos insistía "Ya díganme de que se están riendo, ya se que son de niño", en ese momento mis risas ya parecían descontrolarse y el abdomen me dolía, Rod estaba destinándose del librero, nuestras risas eran un escandalo, Clarimione se despareaba e ínsita ¡Ya díganme de que se ríen!, en ese momento Rod, le lanzó desde el lado opuesto de la sala la caja de pastillas y le grite ¡la caducidad!, Clarimione comenzó a reír con nosotros: ¡Caduco en 2001! "Son retro" dijimos a unisono y las risas duraron muchos minutos mas, recordamos el gira tiempo de "Harry Potter" y no parábamos de reír.
Los momentos mas divertidos son lo espontáneos en compañía de las personas a quien quieres y si el dolor de Clarimione no se curó con las aspirinas, al menos se le olvidó con tantas risas.
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